
Los gremios que representan a las grandes, medianas, pequeñas y microempresas de los sectores industrial, agroindustrial, agroexportador, minero, pesquero, exportador, comercial y demás actividades productivas del país, expresamos nuestra profunda preocupación por las medidas tributarias que el Poder Ejecutivo estaría impulsando a pocas semanas del cambio de gobierno, las cuales afectarán la competitividad y el crecimiento económico nacional.
Entre ellas destacan la reducción de la tasa del drawback del 3% al 1%, el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) que afectaría la renovación del parque automotor, y la ampliación de mecanismos de percepción y recaudación del IGV.
De concretarse, estas disposiciones impactarían negativamente en las exportaciones no tradicionales, desalentarían nuevas inversiones y pondrían en riesgo miles de puestos de trabajo vinculados a las cadenas productivas y exportadoras que operan en todo el país.
Particular preocupación genera la reducción de la tasa del drawback del 3% al 1%, medida que afectaría directamente a las exportaciones con valor agregado, uno de los principales motores del empleo formal y la descentralización productiva. Una reducción abrupta de este mecanismo disminuiría la competitividad de nuestras exportaciones frente a otros países que, por el contrario, fortalecen sus instrumentos de promoción productiva y exportadora.
Asimismo, cuestionamos el uso de medidas tributarias de última hora para enfrentar problemas fiscales que tienen su origen principalmente en el crecimiento sostenido del gasto público. Antes de trasladar mayores costos a los sectores productivos y exportadores, corresponde revisar la eficiencia del gasto estatal y garantizar el uso responsable de los recursos del Estado.
Advertimos, además, que modificar las reglas tributarias en las últimas semanas de una gestión gubernamental envía una señal negativa a los inversionistas nacionales y extranjeros. La estabilidad jurídica, tributaria y regulatoria es un requisito indispensable para sostener la inversión, las exportaciones y el empleo formal.
El Perú necesita estabilidad, predictibilidad y reglas claras que garanticen confianza para atraer inversiones y bienestar para todos los peruanos.
Lima, 12 de junio de 2026





