
El presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), Gabriel Amaro, destacó la aprobación en el Congreso de la nueva Ley Agraria, calificándola como una base sólida para impulsar el desarrollo y la modernización de toda la agricultura peruana, beneficiando a la actividad agropecuaria, a la agroexportación y a la agroindustria de todo tamaño, pero principalmente, a la pequeña agricultura.
Amaro señaló que la norma incorpora medidas clave para la formalización de la propiedad rural, el fortalecimiento de la asociatividad, el acceso al crédito y un sistema de financiamiento exclusivo para pequeños productores organizados, así como el impulso a la agricultura orgánica, regenerativa y pecuaria.
“Si los pequeños productores se incorporan a un modelo asociativo adecuado, pueden acceder a tecnología, financiamiento, mejorar su productividad y negociar en mejores condiciones, no solo para el mercado local, sino también con el mundo”, afirmó.
El presidente de AGAP explicó que el beneficio tributario incluido en la ley —una tasa de impuesto a la renta reducida por diez años— no representa una pérdida para el Estado, sino que generará más inversión, empleo formal y mayores ingresos tributarios, tal como ocurrió con la anterior Ley de Promoción Agraria, que permitió pasar de exportar 700 millones de dólares en el año 2000 a más de 12 mil millones en la actualidad.
Asimismo, anunció que AGAP viene impulsando varias iniciativas estratégicas, ente ellas: el primer ecosistema de investigación, desarrollo e innovación del sector agroalimentario en el país, con apoyo de la Unión Europea, y la creación de un Instituto Tecnológico especializado del Sector Agrario para capacitar a trabajadores y pequeños productores enlas técnicas modernas en las labores del campo y procesamiento, así como también, en el uso de tecnologías, inteligencia artificial, drones y automatización.
Amaro llamó a construir una visión conjunta para el sector: “tenemos que cambiar la narrativa y debemos construir, generar confianza y trabajar unidos —sector público, privado, productores y academia— para aprovechar esta oportunidad y recuperar el dinamismo y competitividad que hemos perdido. Enfrascarnos en discusiones políticas o ideológicas estériles solo nos aleja del desarrollo y el crecimiento que el Perú necesita”.





