¿Qué implica la firma de la Adenda 13 del Proyecto Majes Siguas II?

Ayer, luego de un empate en la votación entre los diez miembros del Consejo Regional de Arequipa, se aprobó la firma de la Adenda 13 para destrabar el proyecto de irrigación Majes Siguas II, tras el cambio de voto inicial del presidente del consejo, José Luis Hancco.

Inicialmente Hancco, junto con Eddy Medina, Elmer Pinto, Ysrael Zúñiga y Crhiss Díaz se mostró en contra, pero, tras un cuarto intermedio cambió el sentido de su voto. “Voy a hacer uso del voto dirimente. Voy a asumir con todos sus extremos esta responsabilidad”, manifestó el presidente del Consejo Regional de Arequipa.

Desde el inicio, los que se pronunciaron a favor fueron Miguel Guzmán, Gloria Salas, Veto Bernal, Silvio Arias y Harbert Zúñiga.

Durante la sesión extraordinaria para debatir la propuesta, Elmer Pinto, presidente de la Comisión de Agricultura del mencionado órgano consultivo del Gobierno Regional de Arequipa, dio lectura al dictamen en mayoría recomendando no aprobar la adenda solicitada por la Concesionaria Angostura Siguas (integrada por Cobra Instalaciones y Servicios, y Cobra Infraestructura Hidráulica). En tanto, el consejero Harberth Zúñiga, presentó el dictamen de minoría, que apoyaba la firma.

Según el primer dictamen, no existen nuevas circunstancias que justifiquen la firma de la Adenda 13. Además, critica el pago de los casi US$ 105 millones adicionales, pues incrementaría el costo del proyecto. Así, este pasaría de US$ 550 millones a US$ 655 millones.

Por otro lado, el dictamen en minoría, a favor de la aprobación de la Adenda 13, señala que el Gobierno Regional de Arequipa suscribió acuerdos con la concesionaria para introducir modificaciones en el contrato de concesión como el cambio tecnológico, y el Consejo Regional aprobó acuerdos impulsando el Proyecto Majes II a través de las garantías soberanas siendo falso que las tarifas de agua se vayan a incrementar.

Milton Von Hesse, exministro de Agricultura, explica que la adenda cambia el diseño tecnológico del proyecto, que actualmente contempla canales y significativa participación manual en el sistema, por un sistema más moderno y acorde a la agricultura agroexportadora, que consiste en tuberías, presurización y automatización de los sistemas.

“Con este cambio se puede lograr el objetivo del proyecto, que es irrigar a 38.500 hectáreas de la pampa de Siguas en Arequipa. Si no se hiciera este cambio de tecnología que permite usar de manera mucho más eficiente el agua, solamente se podrían llegar a 27.500 hectáreas y no se cumpliría el objetivo del contrato de concesión”, señaló.

Gabriel Amaro, director de la Asociación de Gremios de Productores Agrarios del Perú (AGAP), explicó que esta decisión ayudará a darle sostenibilidad a Majes I, proyecto que no despegó dado sus problemas relacionados a la infraestructura de agua y su poca visión exportadora.

Según Amaro, el proyecto generará 100 mil puestos de trabajo directos y 150 mil empleos indirectos. Asimismo, aportará US$ 400 millones anuales por nuevas exportaciones, lo que incrementará la exportación total del país.

“Eso es lo que estábamos dejando de ganar cada año sin el proyecto. Se perdieron miles de empleos, miles de millones de dólares para el PBI de Arequipa y del país, y miles de millones en ingresos de divisas”, señaló.

Posiciones
Von Hesse consideró que en Arequipa existen varios factores, entre ellos el ideológico, que se opone a todo lo que sea inversión privada, desarrollo y progreso. Además, dice, existe una renuencia por parte de los consejeros de firmar la adenda.

En segundo lugar, anotó que, si bien hay consejeros que señalan que el proyecto puede cambiarse a uno de agricultura de subsistencia, habría detrás de esto otra motivación: la posibilidad de repartir tierra a personas cercanas o amigos

“Lo que no informaron estas personas es que el proyecto fue evaluado antes de ser concesionado por el Ministerio de Economía y Finanzas y se aprobó siempre y cuando se dirigiera a la agroexportación y a la agricultura empresarial”, añadió.

Amaro explicó que si el proyecto no avanzaba, podrían pasar décadas para poder volver a ponerlo en funcionamiento. “No podíamos tener una región tan importante para el país sin un proyecto de agricultura formal, moderna y que genere empleo”.

Por otro lado, añadió que el Gobierno debe mejorar toda la regulación que afecta al sector agrario a fin de devolverle el dinamismo que tenía hace pocos años y recuperar el carácter promotor de la regulación agraria.

“Mientras que en otros países están generando regulación promotora de su agricultura para atraer inversión, en el 2020, el Perú derogó la ley de Promoción del Sector Agrario, creando una que no promueve y ha generado sobrecostos al sector y le ha quitado el sentido”, aseveró.

Fuente: El Comercio

 

Compartir
l
Gabriel Amaro, director ejecutivo de AGAP, explicó que esta decisión ayudará a darle sostenibilidad a Majes I, proyecto que no despegó dado sus problemas relacionados a la infraestructura de agua y su poca visión exportadora.
9

Categorías

Novedades

Lee nuestras novedades y entérate de todo lo que tenemos para informar

X