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30 años atrás las paltas raramente se veían fuera de un coctel de camarones. Hoy en día son un alimento esencial del desayuno en el país, han ocasionado una guerra generacional de palabras y dominan Instagram. ¿Por qué estamos tan hechizados por este producto? Alexandra Carlton investiga.

¿Cómo llegamos a obsesionarnos tanto con un alimento que pareciera ser un vegetal pero que furtivamente es en realidad una fruta? me pregunto una amiga cuando le conté que estoy escribiendo un pequeño pero vibrante articulo acerca de nuestra pasión sobre la no humilde palta. Poco sabía yo que incluso esta pequeña pregunta estaba cargada con controversia. Al parecer la palta no es un vegetal – tampoco es una simple fruta, es en realidad una baya. Una baya con una sola semilla, nada menos. Y si piensas que ahí es donde terminan las extrañezas de la palta, debes pensarlo nuevamente.

La palta genera conflictos territoriales, historias de origen dudosas y guerras generacionales a su paso y cada vez que se debate. La invención del desayuno nacional de Australia – puré de palta – es reclamada por al menos tres fuentes apremiantes. Incluso hay una disputa sobre quien inventó la infame teoría global de “los milenials no pueden comprar casas debido a la tostada de palta”. Y la próxima vez que quieras animar una cena, pregunta a tus invitados si ellos aprueban cocinar la palta y después siéntate a ver los juegos pirotécnicos. Eso pareciera como mucho alboroto provocado por una pequeña fruta. “Lo es” dice Jeff Connor, presidente del Festival de Palta de Queensland, “una fruta muy excitante”.

Durante mucho tiempo los australianos no pensaban que la palta fuera particularmente excitante. La fruta se pensaba era originaria de México Central con muchas variedades de subespecies encontradas en Guatemala, Ecuador, Colombia y otros lugares de Centro y Sur América.

En 1840, cuando las primeras paltas se plantaron en el Jardín Botánico Real de Sídney nadie los notó a excepción, presuntamente, de un montón de murciélagos y zarigüeyas. No fue sino hasta que los emprendedores – y bendecidos por el clima- de Queensland pusieron sus manos sobre ellas, a finales de ese siglo, que se esparcieron por todo ese estado.

Alec Kidd fue uno de los más grandes pioneros de la palta. En 1934, cuando él era un niño, y de acuerdo con su yerno, John Williams, Alex plantó 20 semillas de palta en el Monte Tamborine al sureste de Queensland. Algunas de las magníficas variedades de árboles de palta provenientes de Guatemala que crecieron allí todavía permanecen, incluyendo uno que se encuentra detrás de la casa de John y Lindy Williams que tiene cuatro metros de circunferencia y produce hasta una tonelada de paltas en un buen año. Se podría decir que es el abuelo de la industria de la palta de la costa este pues ha servido como rizoma para millones de árboles nuevos – algunos de los cuales florecen hoy en día.

“Hubo un tiempo en donde se consideró como un gusto adquirido por ser tan diferente e inusual”.

Cuando los militares estadounidenses llegaron a Australia durante la Segunda Guerra Mundial, ellos empezaron a popularizar esta fruta cremosa. Para este momento, la palta disfrutó de una breve moda, pero hasta la década de 1980, los australianos todavía no comían paltas en grandes cantidades. Algún anfitrión sofisticado podía amenizar a sus invitados con un coctel de langostinos mezclado con una cucharada de palta pero esta era la excepción y no la regla.

“Hubo un tiempo en donde se consideró como un gusto adquirido por ser tan diferente e inusual” dice Lindy, quien vive en la finca Merrinee en el Monte Tamborine, la propiedad familiar que todavía produce un cultivo comercial de palta proveniente de 1100 árboles. “Ahora, debido a la publicidad que tiene, se ha convertido en una fruta diaria como una manzana o una naranja”.

Y qué tormenta de publicidad ha recibido con el pasar de los años casi sin advertencia. Primero, fue el alegre comercial de televisión “ave an avo” en la década de 1990 que posteriormente fue modificado al más refinado slogan “add an avo”. Entonces hubo una repentina explosión de puré de palta sobre tostadas para el desayuno, un plato reclamado por tres fuentes diferentes – incluyendo, en 1870, el gobernador de Queensland quien reportó haberlo disfrutado “untado en el pan con sal y pimienta para ponerle sabor”. También fue mencionado como parte de una receta en un periódico de California en 1920 y luego, por supuesto, el Cheff Bill Granger oriundo de Sídney inventó su versión de café de lujo en los años 90s adornándolo con limón y culantro.

A medida que el mundo occidental gradualmente se volvió más consiente en los temas de la salud – especialmente con la llegada de Instagram que nos proporcionó una plataforma para alardear de ello – la popularidad de las paltas, las cuales son ricas en vitaminas K y C y “grasas saludables”, se elevó a nuevas alturas. Hoy en día es casi imposible que no encuentres en tus redes sociales a alguna persona haciendo alguna etiqueta con una palta bien verde y con mirada de antojo.

La principal fuente publicitaria de la industria de la palta es el boletín quincenal Guacamole. Este incluye aproximadamente seis páginas completas sobre diferentes características de la palta y 10 o más nuevos platillos hechos con palta en Australia y alrededor del mundo, así como una lista detallada de los principales eventos con relación a la palta – esto es cada dos semanas. Hay mucha acción de la palta allá afuera.

La verdad sobre la palta
¿Por qué las paltas del supermercado están tan maduras como una pelota de cricket?
Las paltas no empiezan a madurar hasta que caen del árbol. Estos son buenas noticias para los productores porque las paltas pueden colgar de la rama, crecer, pero no madurar por un largo periodo de tiempo -extendiendo su cosecha. Pero esto también significa que los productores las transportan cuando las mismo están verdes, entonces es menos probable que sean golpeados o magullados. “Entonces si estás comprando uno que esté duro, significa que está bien fresco”, dice la productora Lindy Williams.

¿Cómo las puedo madurar rápidamente?
La manera antigua funciona mejor, dice el productor John Williams:
póngala en una bolsa de papel con un plátano maduro y se ablandará rápidamente. O, sugiere Jeff Connor del Festival de la Palta, compre un montón de paltas duras como roca, guárdelas en algún lugar oscuro y sáquelas por turnos para que maduren cuando sea necesario.

¿Por qué los precios de la palta varían tan ampliamente?
No hay un gran misterio en esto: se relaciona directamente con la oferta y la demanda. Durante el pleno verano (el clima perfecto para comer paltas) los suministros locales se reducen y la mayor parte de la fruta proviene de Australia Occidental y Nueva Zelanda. Si hay una cosecha menor a la esperada, puede provocar escasez y, por lo tanto, precios más altos.

¿Solo hay dos variedades de palta en Australia, verdad? ¿Hass y Shepard?
No. Hay muchísimas más, incluyendo Gwen, Sharwil, Edranol, Pinkerton, Fuerte, Wurtz, Reed y -la favorita de John y Linda- Choquette, la cual es del tamaño de un balón de futbol y perfecta para hacer un tazón grande de guacamole o hasta 20 porciones de puré de palta. Hass es un gran éxito, con una producción de hasta el 87% del total de la producción de la palta en Australia durante el 2016/17. Aquí les dejo un consejo: traten de buscar paltas Shepards durante su corta temporada al inicio del año. Ellos no se ponen marrones una vez que los has cortado.

Dígame algo adicional que no sepa sobre las paltas…
Los actores Jamie Foxx y Tom Selleck son dueños de fincas de producción de palta. Y Meryl Streep una vez se corto una mano cuando estaba tratando de sacar la pepa de una palta, e inadvertidamente acuñó el término “mano de palta”.

Cuando las paltas tuvieron lo que se conocería como el momento cumbre en el escenario mundial – en 2016, cuando el demógrafo Bernard Salt se burló de los milenials en una columna de opinión por estar gastando todo su dinero en tostadas con puré de palta en vez de estar ahorrando para el pago del depósito hipotecario- Guacamole estaba allí presente. “Queríamos aprovechar esta enorme cantidad de conversaciones en nuestras plataformas…Y decirle a Bernard y a todos los australianos, que pueden tener sus paltas Hass y su casa”, los editores se rieron en sus periódicos una semana después, señalando los diversos memes y artículos de opinión que su fruta favorita ha protagonizado como consecuencia de su columna.

Que conste para el registro, que dos años después, Bernard está bastante confundido sobre todo el episodio “Los comentarios fueron tomados fuera de contexto” él insiste. “El punto del artículo era hacer una parodia de las personas de mediana edad y su pensamiento conservador acerca de compara casa: era una sátira”.

Sátira o no, el concepto de “palta como un arma generacional” nació y se repitió en mayo del 2017, cuando el magnate de Melbourne Tim Gurner dijo al programa de actualidad en televisión 60 minutes que él fue capaz de comprar su primera propiedad al rechazar la compra de purés de palta por 19 dólares, a diferencia, de sus compañeros derrochadores. Esta vez, Guacamole decidió no hacer ningún comentario, quizá temiendo que esta vez las personas pensaran genuinamente que por culpa de la palta no tenían un techo sobre sus cabezas.

A pesar de estos puñetazos de fruta, Australia no da señal de querer enfriar su romance con las paltas. Cuando hubo una escasez entre temporadas a principios de este año, los titulares llegaron a un frenesí: “Puré de palta bajo estricto racionamiento debido a la brecha estacional”, “Alivio a la vista después de que los precios se disparan a 9 dólares por palta” El pánico no debió haber sido sorprendente. En 2007/08, Australia produjo 39.000 toneladas de la fruta. Para el 2016/17, ese número se había elevado enormemente a 66.000 toneladas y el consumo per cápita se incremento de 1.2 a 3.5 kilogramos.

John Williams, el heredero del imperio de paltas de Alec Kidd, está perfectamente bien con esto. Él incluso piensa que los milenials que sacrifican ser propietarios de una casa por el consumo regular de purés de palta están recibiendo una compensación razonable. “¡Perfecto!” Dice el hombre que ha comido paltas todos los días desde que tenía 10 años. “¡Suena bien para mí!”.

Fuente: Spirit / Setiembre 2018

 

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