Majes Siguas: oportunidad de oro para una Arequipa agroexportadora

Muchos son los temas que nos unen a todos los peruanos, como es el caso de nuestra selección nacional de fútbol que nos hace vibrar y gritar a una solo voz ¡arriba Perú!, o nuestra gastronomía que conquista los paladares más exigentes deleitándonos con sus sabores y recetas originales, o nuestra impresionante cultura ancestral que tiene en Machu Picchu uno de sus mejores exponentes causando admiración entre propios y extraños. Sin embargo, hay muchos más motivos de unión y orgullo nacional, como, por ejemplo, nuestro sector agro, el mismo que, en las últimas décadas, viene dándonos muchas satisfacciones con varios productos que se encuentran entre los primeros puestos de las exportaciones mundiales.

Para aprovechar este enorme potencial es necesario impulsar con urgencia el desarrollo de la infraestructura hidráulica agrícola, esta es fundamental para la sostenibilidad del agro peruano y para la ampliación de la frontera agrícola. Son varios los proyectos que el país tiene que desarrollar, y uno muy importante para el sur es el Proyecto Majes Siguas, infraestructura hidráulica que puede cambiar la historia del potencial agroexportador de Arequipa.

La historia del Proyecto Majes Siguas se remonta a 1900 cuando el ingeniero Augusto Elmore realiza el primer croquis de la irrigación. Veinte años después, en 1920, el gobierno contrató al ingeniero norteamericano Carlos Woods Sutton para realizar estudios y el inventario de recursos de tierras y aguas disponibles para la irrigación, presentando el proyecto completo en 1946. Años más tarde, en 1966, la firma italiana Electro Consult presenta los estudios definitivos y de factibilidad financiera de la primera etapa del Proyecto Majes Siguas. En el año 1970, mediante el Decreto Ley Nº 18375 se declara de necesidad y utilidad pública la ejecución del proyecto, iniciándose las obras de la primera etapa de este Proyecto Integral de Desarrollo Regional en octubre de 1971, culminando su construcción en 1982.

Sin embargo, hoy, en el 2018, la situación es preocupante, debido a que solo está operando la primera etapa de esta importante infraestructura hídrica. Según la autoridad regional, esta primera etapa tiene las siguientes deficiencias: i) minifundismo por el fraccionamiento de la tierra productiva (2,700 agricultores aproximadamente poseen cinco hectáreas en promedio), ii) pago ínfimo por el agua y la tierra, iii) el 60% de ellas están destinadas para el cultivo de productos de pan llevar (cebolla, papa, etc.) e insumos forrajeros (maíz y alfalfa), iv) elevado consumo de agua, v) baja capacidad de inversión, vi) reducción del área irrigable (de 23,000 a 15,000 hectáreas), vi) afectación ambiental con derrumbes y pérdida de infraestructura, entre otros, no logrando las expectativas de desarrollo de Arequipa.

Por otro lado la segunda etapa del proyecto, en donde se han propuesto cambios en el diseño por mejoras tecnológicas, está paralizada por lo que el Gobierno Regional de Arequipa debe tomar las decisiones que se requieran con sentido de urgencia para que este proyecto pueda continuar y ser de una vez por todas una realidad para Arequipa.

Todas estas demoras solo nos restan competitividad al país, solo basta ver el último ranking de competitividad del World Economic Forum de 2018 donde Perú se encuentra rezagado en el puesto 86 de 137 países en infraestructura, mientras que los primeros países exportadores de frutas y hortalizas cómo EEUU (9), China (46) y España (12) nos superan largamente.

Actualmente la Región Arequipa, teniendo un potencial muy grande para desarrollar su sector agroexportador, solo ocupa el puesto 7º entre las regiones agroexportadoras del país, siendo sus principales productos agrícolas de exportación las uvas, cebollas y ajos, llegando a más de 30 países, entre ellos Estados Unidos y Países Bajos. ¡Imagínense a una Arequipa con el Proyecto Majes Siguas a plena producción!

Hoy en día el Perú pasa por una crisis institucional y política muy dañina para el país y que nos afecta a todos los peruanos, pero además, impacta en las inversiones y el crecimiento económico del país, ahí donde deberíamos crecer de manera sostenida a más de 6% anual (si queremos alcanzar el desarrollo) solo alcanzaremos el 3.8% el presente año según proyecciones del MEF, sumándose a ello el tremendo problema que tenemos con la informalidad que sigue en niveles del 75%, entre otros problemas estructurales.

Teniendo esto retos urgentes que superar, no es posible que las autoridades nacionales y regionales no sean diligentes para resolver este y otros proyectos paralizados; estamos perdiendo no solo divisas para el país sino también miles de empleos formales, movimiento económico, recaudación, descentralización económica, etc., y sobre todo la oportunidad de generar mayor bienestar para los ciudadanos a través de nuevas inversiones en el sector agroexportador. Cada día que pasa son miles de dólares en beneficios para el país que se dejan de recibir.

Veamos los beneficios que esta segunda etapa del proyecto Majes Siguas, traerá en el bienestar y crecimiento de Arequipa y el Perú: i) incorporación de 38,500 ha a la agricultura de exportación, ii) desarrollo de centrales hidroeléctricas, iii) generación de más de 250 mil empleos formales, iv) aporte a la recaudación de más de US$ 200 millones por año, v) más de US$ 360 millones anuales de nuevas exportaciones, vi) más de US$ 850 millones de incremento del PBI agrícola, industrial y servicios, entre otros. Además de la reconversión agrícola de la primera etapa de Majes e incorporación de 8,000 ha, desarrollo de la agricultura moderna de exportación, tecnología de riego para menor consumo de agua, pago real por tarifa de agua, óptima utilización de la infraestructura hidráulica, mayor productividad y rentabilidad por hectárea, desarrollo de centros agroindustriales y de exportación, etc.

Han pasado ya más de 72 años desde que el ingeniero Woods entregó el diseño del proyecto y aún Arequipa y todo el país no pueden gozar de los beneficios que este proyecto de irrigación integral traerá con la agricultura moderna de exportación. Las autoridades del Gobierno Regional de Arequipa tienen una oportunidad histórica con el Proyecto Majes Siguas para que éste pueda concluirse antes del 2021 ¡Arequipa y el Perú no pueden esperar más!

El Proyecto Especial Majes Siguas es un claro ejemplo de las potencialidades de desarrollo que tiene nuestro país y que no aprovechamos por una serie de trabas burocráticas que no producen bienestar ni desarrollo económico. Tenemos la oportunidad de hacer de nuestro país una potencia en agroexportación. Los mercados internacionales y el mundo no esperan, otros pueden ocupar nuestro lugar, las instituciones públicas deben ocuparse con urgencia del tema, salir de su letargo y ser diligentes para que este proyecto Majes Siguas empiece a dar los beneficios que tanto necesitamos en el Perú.

Por: Gabriel Amaro, Director Ejecutivo de AGAP
Agraria.pe /22 de octubre 2018

 

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